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Jueves 25 de marzo de 2021

Arqueomusicología: Estudiar la música del pasado con una nueva disciplina

Un concepto relativamente nuevo en el estudio interdisciplinario, que junto al arqueólogo, profesor y músico Andro Schampke conocimos en All you need is lab: “Rompamos los tonos, rompamos los órdenes, y vamos a buscar nuevas posibilidades de música y combinaciones”.

Cuando se piensa en los vestigios de una cultura, el encuentro con posibles instrumentos musicales abre las posibilidades a muchos cuestionamientos: ¿Entre qué años fue creado y por qué pueblos? ¿Qué materialidad usan? ¿qué notas musicales saldrán de ahí? Pues este ámbito dejó de ser un tema netamente arqueológico y hoy se complementa con la investigación musicológica. Aún en estudios preliminares, el estudiante de doctorado en el Instituto de Arqueología y Antropología Cultural de la Universidad de Bonn, Alemania, Andro Schampke se ha dedicado a indagar en la música prehispánica durante el Período Medio (500 - 1.200 años dc) en el Valle de Azapa, en el norte de nuestro país: “hay un tema de conservación arqueológica que no nos permite saber qué tipo de música hacían, pero el norte de Chile es un lugar propicio para la conservación arqueológica”.

En el lugar es posible encontrar vestigios preincaicos que ya posicionan a la flauta de pan como un instrumento utilizado, “documenta mucho antes, del Arcaico Tardío, pero en Azapa está en el Período Medio, y es un instrumento que se queda para siempre. Vemos la flauta de pan o zampoña, es un emblema de identidad andina”, señaló Schampke, también instrumentista y quien ha logrado conciliar todas sus pasiones en este camino. “Es un desafío siempre buscar el método para estos artefactos que tienen mucha antigüedad. Lo primero es no soplarlos, porque cuando haces eso metes presión al tubo, metiendo humedad, afectando a la muestra, y así se altera la investigación que viene después para saber si tomaban algún tipo de chicha o alucinógeno”, explicó el arqueólogo sobre la metodología y cuidados que deben tener sobre las piezas que encuentran.

“Podemos aproximarnos, tener una idea de cómo sonaban estos instrumentos, que notas usaban o qué ritmos. Pero toda pregunta debe ser respondida con ciencia, quitar lo especulativo y eso es muy difícil en música”, confesó Schampke pero invitó a atreverse y destacar las posibilidades que abre para diversas disciplinas, incluida la forma en la que conocemos la música, sus estructuras, su ordenamiento sonoro, las escalas y tonos: “Espero que los profesores de música se interesen en este tema porque nos ayuda a la descolonización. Rompamos los tonos, rompamos los órdenes, y vamos a buscar nuevas posibilidades de música y combinaciones”.

Conoce más sobre este tema, aquí.

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