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Martes 18 de agosto de 2020

Investigadores chilenos perfeccionan modelo que posibilita determinar propagación de coronavirus en espacios públicos

En conversación en el programa All You Need Is Lab de Radio Usach, la física e investigadora de la Universidad de Chile y Universidad Mayor, Francisca Guzmán, habló acerca del modelo de predicción que permite detectar la propagación de coronavirus.

Pablo Medel

Físicos chilenos mejoraron el modelo usado para estudiar propagación de virus, incorporando variables como movilidad de personas, densidad poblacional y radio de contagio generado por un infectado. Eso les permite calcular cuál es la densidad de personas en un espacio determinado que pueden ser susceptibles a ser contagiados por Covid-19.

¿De qué se trata esto?, Francisca Guzmán, física e investigadora en la U. de Chile y U. Mayor conversó con Iveliz Martel en el espacio de ciencia de Radio Usach. “Lo que nosotros hicimos es tomar una herramienta de la física, la materia activa, que no había sido utilizada anteriormente, y la tomamos para mostrar que esta logra reproducir muy bien lo que uno puede predecir en modelos de propagación de virus. Por ejemplo, los modelos SIR, cada partícula o personas en una población, llevan una carga interna y nosotros somos capaces de reproducir este comportamiento”, detalla la investigadora.

En términos prácticos, el modelo SIR, Susceptibles (quienes pueden contagiarse), Infectados (quienes transmiten la enfermedad) y Recuperados (quienes ganan inmunidad), lo que hace es estudiar la propagación de un virus y predecirlo. Para la experta, “la materia activa se encarga de entender el comportamiento y modelar estos sistemas”, especifica.

“La mayoría hace un conteo en términos de densidad, para mantener el distanciamiento social, pero desde la materia activa, sabemos que nosotros nos movemos y exploramos el espacio, eso entrega otra información. Es decir, la tasa de infección que ocurre en un espacio, es proporcional con la velocidad promedio con la que se mueven las personas en ese espacio, y también con la exploración del espacio. No es lo mismo que yo vaya en línea recta desde mi auto a la góndola del pan, a que yo de vueltas por el supermercado”, asegura.

“La tasa de infección depende de otras variables que pueden ser controlables por nosotros, estas son la densidad de personas que están ocupando un espacio, su movilidad y su radio de contagio. Existe una densidad crítica asociada su radio de contagio. Este es un círculo alrededor de nuestro cuerpo. Por eso lo fundamental es evitar los encuentros entre personas”, afirma la física e investigadora de la Universidad de Chile y Universidad Mayor, Francisca Guzmán.

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