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Lunes 10 de mayo de 2021

Microorganismos que podrían reducir el CO2 en el mar

Un estudio liderado por Cristián Vargas, Doctor en Oceanografía, observó a comunidades microbianas que podrían adherir y “fijar” en el fondo del océano emisiones de dióxido de carbono y compartió sus implicancias en All you need is lab.

La publicación del estudio se realizó en la revista científica Nature Communications, con esta innovadora observación sobre la posibilidad de mitigar el cambio climático y el proceso de acidificación de los océanos. “La acidificación del océano es el descenso en el PH en el agua de mar y ocurre en escalas de tiempo bastante grande, por la liberación excesiva que estamos haciendo a la atmósfera de dióxido de carbono por las actividades del hombre. El océano tiene ese potencial de mitigar ese efecto absorbiendo una cantidad importante de CO2, pero como resultado de eso el grado de acidez o PH del agua del mar empieza a descender”, partió explicando el académico de la Universidad de Concepción, sobre este problema global.

“En este estudio nos enfocamos en ir a visitar unas zonas que se caracterizan por tener muy poca cantidad de oxígeno”, continuó el investigador asociado del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO), que detalló que entre Arica y La Serena “tenemos una capa de agua de mar que está entre los 200 y 500 mts. de profundidad que tienen muy poco oxígeno, incluso llegando casi a cero”, y que permitió la observación del actuar de estas comunidades microbianas que son capaces de trabajar en este ambiente, aún sin luz y utilizando la energía química del azufre para adherir y fijar el CO2. “Estas bacterias como generalmente se adhieren a partículas que se van hundiendo en la columna de agua, podrían capturar mucho de ese dióxido de carbono y enterrarlo en el fondo del océano. En nuestro trabajo estimamos que hasta un 35% del carbono que está siendo fijado en esta agua podría ser exportado hasta el fondo”, señaló Vargas.

Las muestras fueron recolectadas en dos expediciones llevadas a cabo entre el 2015 y 2018, a bordo del buque científico AGS-61 Cabo de Hornos, las cuales fueron lideradas por el IMO y en las que se pudo registrar parte de la evolución del proceso. El doctor en Oceanografía recordó que si bien estos procesos de acidificación de las aguas del mar han ocurrido en otros períodos de la historia, “hoy, nosotros somos el principal motor del aumento de CO2”, y por ende, tanto en la atmósfera como en el océano, estas áreas de bajo oxígeno seguirán creciendo si no se toman las medidas correspondientes.

Escucha la entrevista completa, aquí.

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