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Lunes 8 de marzo de 2021

Natalia Villavicencio, paleoecóloga: “Me he encontrado con niñas que no creían que una mujer pudiera ser paleontóloga”

Abriendo caminos y dando a conocer la disciplina, la también Doctora en Biología Integrativa de la Universidad de California, Berkeley, contó en All you need is lab, sobre el fértil terreno de las investigaciones en nuestro país acerca de ambientes pasados y cómo influyen en la actualidad.

No sólo de fósiles de dinosaurios se explora en la Paleontología. “Nosotros siempre decimos que para entender el estado actual de los ecosistemas y para saber hacia dónde van, es necesario entender los procesos de extinción de especies que ocurrieron en el pasado”, señaló Natalia Villavicencio, quien dentro de este rubro, se especializó en la rama de la Paleoecología, es decir, del estudio de ambientes y organismos pasados, aquellos que, también extintos, pueden hablarnos desde otras eras hacia el presente.

Entender, por ejemplo, cómo es que los humanos podemos incidir en el desarrollo de cambios climáticos. “Existen componentes cíclicos. Yo trabajo a escala de miles de años. Existen glaciaciones cíclicas y han ocurrido con cierta periodicidad en el pasado. (Estudiarlo) ayuda a entender y cómo los humanos hemos alterado esos ciclos”, comentó la científica. La especialista se encuentra trabajando hoy por hoy en importantes investigaciones en el Desierto de Atacama y en San Vicente de Tagua Tagua, sobre esta relación de ambientes-humanos.

“Todas las regiones de Chile tienen patrimonio paleontológico importante”, afirmó Villavicencio, despejando mitos que apuntaban a que “por muchos tiempo, se pensaba que en Chile no había tantos fósiles. Con los años, la disciplina de la paleontología ha tomado relevancia”, aseguró. Dentro de sus hallazgos en el Desierto de Atacama, contó sobre cómo es posible hacer referencia a los caminos de los pueblos del sector en búsquda probablemente de agua. “El hecho que haya tamarugos u otras plantas que necesitan de agua permanente, nos dice que ahí hubo un humedal o incluso ríos corriendo, donde ahora hay desierto absoluto”, comentó.

La paleoecóloga abordó la necesidad de incentivar más a mujeres a que ingresen a carreras científicas. “Me he encontrado con niñas que no creían que una mujer pudiera ser paleontóloga”, contó a modo de anécdota, asumiendo que, como en todas las áreas hay menos mujeres en su rubro.

De éste y otros desafíos de la especialidad, puedes escuchar aquí.

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