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Lunes 19 de octubre de 2020

Dr. Marcelo Cortez por avance científico: “Puede hacer que la persona pase de una enfermedad imposibilitante a una vida normal”

En conversación en el programa de ciencia “All you need is Lab” de Radio Usach junto a la periodista Iveliz Martel, el Profesor Asociado del Laboratorio de Virología Molecular y Control de Patógenos de la Facultad de Química y Biología de la Usach, se refirió a los avances científicos que realizaron las últimas ganadoras del Nobel de Química.

Pablo Medel

Las últimas ganadoras del Premio Nobel de Química 2020 fueron Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna. Estas científicas, una de Francia y la otra de EE.UU. desarrollaron lo que algunos llaman las “Tijeras Genéticas”; o la técnica “Crispr-Cas9”. Esto permite realizar cambios en el ADN de animales, plantas y microorganismos con una alta precisión alta.

Esta tarde y como cada lunes en el programa de ciencia de Radio Usach, el profesor asociado de la Facultad de Química y Biología de la Usach, doctor Marcelo Cortez,  comentó acerca de este importante avance científico. “Ellas demuestran que es posible utilizar el sistema de defensa que tienen las bacterias por el ataque de virus “bacteriófagos”, y que han desarrollado por millones de años en ciertos mecanismos. Uno de esos mecanismos es la capacidad que tienen de poder cortar fragmentos de DNA, específicamente en ciertos lugares para poder romper y defenderse del DNA viral que entra al interior de la bacteria”, especifica.

Específicamente, el investigador acota. “Estas investigadoras estuvieron observando que habían regiones del DNA, que se denominan regiones repetidas e interespaciadas, y estas además estaban asociadas a genes que codificaban ciertas nucleasias, que es una encima que tiene la capacidad de cortar ácidos nucleicos. Entonces, ellas descubrieron que era posible manipular este mecanismo que de manera natural tienen las bacterias, para poder hacer cortes dirigidos en el DNA”, apunta.

Particularmente esta técnica fue revolucionaria, porque fue un tremendo salto tecnológico. Así lo considera el doctor Cortez. “Cuando estas investigadoras descubrieron que era fácilmente adaptable el sistema para poder cortar puntualmente un lugar del DNA. Esto fue una revolución absoluta”, afirma el científico.

Sobre la aplicación de esta técnica, Marcelo Cortez detalla. “Hay estudios que se enfocan en enfermedades, cuyas causas son genéticas, y esa modificación sea sencilla de reparar. Como la fibrosis quística o algún tipo de anemia, donde se puede reparar un solo nucleótido y hacer que la persona pase de una enfermedad imposibilitante a una vida normal”, apunta el Profesor Asociado del Laboratorio de Virología Molecular y Control de Patógenos de la Facultad de Química y Biología de la Usach.

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