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Martes 20 de abril de 2021

Gabriel Muñoz, abogado: “Más de mil habitantes que viven en Quintay toman agua contaminada porque el agua pura está en Santa Augusta”

En diálogo con Razones Editoriales, el abogado de la comunidad de Quintay denunció que el 90% de los derechos consecutivos del agua están privatizados por el condominio y campo de golf San Augusta y apuntó que el Municipio de Casablanca solo entrega 30 litros de agua diarios.

Francisca Delgado

Tras la publicación de un reportaje publicado en El Mostrador se dio cuenta de la compleja situación hídrica que vive la localidad de Quintay donde la inmobiliaria Santa Augusta concentra el 99% de los derechos del agua de la zona. “Desde enero del 2020 la propia comunidad y la junta de vecinos pidió un informe de un laboratorio sobre la calidad del agua y encontraron 5 a 6 elementos que debieran estar en ciertos rangos con niveles de contaminación mayor para la salud humana”, detalló.

Muñoz explicó que el descubrimiento lo llevaron a la Corte de Apelaciones de Valparaíso que acogió el recurso de protección “condenando al Programa de Agua Potable Rural, Seremi de Salud y la Municipalidad de Casablanca para que entregaran agua pura y potable a la comunidad”. Sin embargo, comentó que no ha sido cumplido y el municipio solo entrega 30 litros de agua diarios.

El abogado sostuvo que el 90% de los derechos consecutivos del agua superficial y subterránea sobre las cuencas del estero que alimenta el humedal de Tunquén y el estero El Jote están privatizados por el condominio y campo de golf San Augusta. “Más de mil habitantes que viven en Quintay toman agua contaminada porque el agua pura está en el condominio”, denunció.

“El año pasado descubrimos que Santa Augusta tiene 34 proyectos mega inmobiliarios donde va a aumentar en un 300% la cantidad de población. Además, descubrimos que crearon distintas sociedades inmobiliarias tipo cascada que se dividen para tener mayores derechos consecutivos sobre el agua”, señaló Muñoz. Y considera que esta situación es “el epítome de la desigualdad y concentración del modelo de agua que da prioridad al derecho de propiedad sobre el consumo humano”.

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