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Jueves 6 de agosto de 2020

Lucía Cifuentes de Chilegenómico: “Nuestras diferencias no son genéticas ni biológicas, el problema es histórico y cultural”

La médico dijo que siendo todos los chilenos distintos y mestizos, la segregación o discriminación no radica tanto en el fenotipo sino más bien en el bagaje cultural.

Por Daniela Figueroa Videla

Tras los incidentes en la Araucanía y los mensajes racistas que se evidenciaron en la zona y en las redes sociales, Estación Central conversó con Lucía Cifuentes, directora del programa Chilegenómico (CLG) del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, que realizó un profundo estudio de las etnias mapuche y aymara, su prevalencia y mestizaje en nuestra población actual.

La médico y máster en bioestadística dijo que el Proyecto Chilegenomico partió el 2012 y que “este conocimiento biológico aporta información para que todos sepamos cómo somos los chilenos y valoremos la diversidad de lo que tenemos en nuestros genomas”.

Cifuentes dijo que en términos genéticos “todos los chilenos somos mestizos” somos biológicamente herederos de españoles y amerindios, principalmente aunque durante el s. XIX llegaron al país inmigrantes europeos que incorporaron su código  al reservorio genético del pueblo chileno.

Sobre nuestros componente amerindio, señaló que tenemos origen atacameño, aymara y no solo mapuche. Comentó que también tenemos un poco de genes africanos que llegaron mediante los esclavos negros durante la conquista española. Aclaró que los que pertenecen a las comunidades de pueblos originarios, también tienen genes europeos.

La directora del programa Chilegenomico sostuvo que desde el punto de vista biológico es bueno el mestizaje ya que entre más diversidad de los genes exista en las personas, mayores son sus capacidades de adaptación. “La diversidad en el reservorio genético genera más recursos para responder a cualquier cambio para que la población sobreviva, subsista en el tiempo y la especie no desaparezca”.

“Nuestras diferencias no son genéticas ni biológicas, el problema es histórico y cultural” agregó.

Cifuentes explicó que en el estrato socioeconómico alto de la población chilena el porcentaje de genes amerindios es de un 40% en promedio y en el estrato más bajo, los más pobres y vulnerables, el genoma amerindio medio es de un 50 a 55%. Pero esto varía a la vez al interior de estos diferentes estratos.

Por eso sostuvo que “la segregación o discriminación no radica tanto en el fenotipo sino más bien en el bagaje cultural”.

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