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Viernes 15 de enero de 2021

Miguel Reyes sobre alza en consumo de drogas y medicamentos en jóvenes: “Es un problema compatibilizar la libertad y el riesgo que involucra el consumo temprano”

El profesor de farmacología de la Escuela de Medicina Usach comentó que el alza en el consumo de alcohol y drogas en los jóvenes no es sorprendente, pero sí preocupante y hace un llamado a prestar atención a las señales para evitar y frenar el consumo en los menores de 18 años.

Por Francisca Delgado Ruz

En conversación con Estación Central, Miguel Reyes, académico de la Usach, se refirió al Estudio Nacional de Drogas en Población Escolar realizado por SENDA, que evidenció un aumento en el consumo de alcohol y medicamentos sin prescripción médica en los jóvenes chilenos. “Son índices preocupantes, pero no sorprendentes porque se han visto en todo el mundo donde el consumo de fármacos, alcohol y tabaco han incrementado”, señaló y considera que afectan la salud mental de los individuos.

Respecto a cómo abordar el consumo en jóvenes, Reyes plantea la necesidad de no tomarlo indiferentemente y la entrega de información clara, transparente y simple para que la decisión sea informada y así disminuir junto con prevenir los casos. “Lo más preocupante es el incremento en la población juvenil. Los datos de este y otros estudios se refieren a niños entre 13 y 14 años”, afirma destacando el impacto en el sistema nervioso central de los consumidores juveniles. 

“Es un problema compatibilizar la libertad y el riesgo que involucra el consumo temprano” comenta el investigador del Centro de Investigaciones Biomédicas Usach respecto al accionar de los padres. Y señala que los aspectos claves para prevenir el consumo en sus hijos es la coherencia de sus conductas con el discurso entregado, establecer medidas de control, establecer un diálogo transparente, entregar información y estar preocupado, consciente de los riesgos junto con prestar atención a las señales.  

Y ante el contexto de pandemia, Reyes considera que “no es raro el consumo de ansiolíticos en condiciones de estrés y ansiedad” en las personas adultas. Sin embargo, apunta a ver las señales: “Si uno disminuye su capacidad de realizar actividades diarias, como ir a trabajar o atender a sus hijos, ahí hay una situación de alerta que debe ser atendida y relacionada eventualmente con el consumo de estas sustancias”. Ante un posible caso cercano de consumo, recomendó dejar paulatinamente el consumo de las sustancias, explorar actividades como el ejercicio físico, buscar apoyo familiar, hacer un autoanálisis, pedir ayuda profesional en la medida de los posible y estar atentos a las señales.

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